TRASTORNOS
DE PERSONALIDAD
El
individuo que sufre un trastorno de personalidad demuestra una falla general en
cuanto a su ajuste a las normas aceptables de comportamiento en sociedad y es
incapaz de establecer relaciones sociales adecuadas. Son características de
estos trastornos las pautas rígidas y profundamente arraigadas, carentes de
función, en cuanto a relacionarse, percibir y pensar. Los trastornos de
personalidad, que generalmente se manifiestan en la adolescencia o antes, son
frecuentemente menos obvios en la edad media o en la vejez. Esta característica
relacionada con la edad es especialmente válida respecto al individuo con una personalidad antisocial que
continuamente se encuentra en problema social o legal y parece beneficiarse
poco del castigo de sus padres o de la sociedad.
Las
características de personalidad dudosa
se manifiestan en cambios bruscos del humor, relaciones interpersonales
inestables, y propensión a acciones impredecibles que pueden ser dañinas para
el enfermo mismo.
Un
individuo con personalidad paranoica por regla general muestra una actitud de
sospecha infundada, envidia, celos y necedad hacia otras personas. Está
dispuesto a creer que los demás han tomado ventaja de él aún cuando haya
evidencia de lo contrario.