SOBRE LA
SALUD Y LA ENFERMEDAD MENTAL
Afortunadamente,
ya se pueden obtener tratamientos efectivos para muchas enfermedades mentales.
Desafortunadamente, la mayoría de las personas que los necesitan no buscan
ayuda. Muchos creen, equivocadamente, que ellos tienen la culpa de los síntomas
que experimentan, o que éstos son ocasionados por debilidad personal. Creen que
si hacen un verdadero esfuerzo pueden vencer esos problemas ellos mismos y en
el proceso, sufren sin necesidad.
Para
evitar sufrimientos innecesarios, se requiere conocer la diferencia entre una
enfermedad mental y los problemas diarios de la vida. Las enfermedades mentales
frecuentemente involucran malos funcionamientos biológicos que requieren
tratamiento profesional. Una persona con una enfermedad mental necesita ayuda
tanto para combatir la enfermedad como para hacerles frente a los problemas
diarios. En cambio, las personas que gozan de salud mental pueden hacer frente
a los problemas diarios por ellos mismos. Sin embargo, aún estas personas
saludables en ocasiones encuentran útil la ayuda profesional.
La
siguiente discusión sobre salud mental y enfermedad mental tiene como propósito
ofrecer información que pueda ayudar a las personas a llevar una vida más feliz
y saludable.
Salud Mental
La
salud mental puede tener diferentes significados para muchas personas. La
adecuada autoestima y la capacidad de sentir compasión por otras personas son
elementos importantes de la salud mental. Sin embargo, las personas saludables
comprenden que no son perfectas ni pueden significar todo para los demás.
Experimentan una amplia gama de emociones incluyendo tristeza, enfado y
frustración así como alegría, amor y satisfacción. Mientras ellas por regla
general pueden resolver los retos y los cambios de la vida diaria, pueden
buscar ayuda si tienen dificultad frente a serios traumas y crisis (pérdida de
seres queridos, dificultades maritales, problemas escolares, la perspectiva de
jubilación, etc.)
Hay
varios pasos que debe usted seguir para ayudarse a mantener buena salud mental.
Cuando usted reduce su propio nivel de tensión ayuda a los demás a relajarse.
Cuando usted es servicial y extrovertido comunica estas actitudes a los demás.
He aquí algunas sugerencias:
1-Adopte un enfoque realista. Si tiene que hacer un trabajo, hágalo sin incordiar a
los demás. Acepte un reto. Hágase cargo de la situación. Fíjese metas. Téngalas
siempre presentes y considérelas como partes integrantes de un objetivo mayor.
Llegue a un acuerdo con quienes no comparten su propio punto de vista en cada
caso. Recuerde que ellos también tienen derechos. Solicite cooperación en lugar
de crear antagonismo. Sugiera una reunión familiar o de personal para estimular
cooperación y negociaciones para llegar a un acuerdo.
2-Aprenda a reconocer y a expresar
sus sentimientos. Procure
no calificar los sentimientos (ya sea los suyos propios o los de los demás) como
"buenos" o "malos." Es humano experimentar una amplia gama
de sentimientos. Lo importante es expresarlos tan pronto como sea posible en
forma y lugar adecuados. Los sentimientos reprimidos pueden dar como resultado
enfado y depresión. Por ejemplo, si usted se siente degradado o ignorado en el
trabajo, y reprime sus sentimientos, es probable que más tarde desahogue su
malestar con otros. Investigue por qué está alterado y exprese sus sentimientos
tan calmadamente como sea posible. O bien, discuta la situación con alguien
sensato y de confianza (un amigo juicioso, un clérigo, un médico, un pariente,
o un psicólogo). Esto le ayudará a pensar con más claridad, a controlar sus
sentimientos adecuadamente, y también a comprender mejor los sentimientos de
otros.
3-No de vueltas al problema. Frecuentemente un cambio en la rutina diaria o un
nuevo enfoque de las energías produce una forma constructiva de "alejarse
de todo." Haga algo positivo y útil respecto a algún problema en vez de
darle vueltas.
4-Proceda paso a paso. Para escapar a la sensación de que está usted
atrapado, dé el primer paso y busque una solución. Así se sentirá orgulloso de
su habilidad para manejar la situación. Al canalizar sus tensiones y enfados
hacia metas dignas de consideración y alcanzables se sorprenderá de cuánto
control puede ejercer sobre el manejo de su vida.
Situaciones Que Usted Debe Reconocer
Aunque
usted haga un gran esfuerzo, experimentará períodos de frustración e
infelicidad. Por lo general, con un poco de tiempo, usted vencerá su aflicción.
Pero debe aprender a reconocer cuándo sus problemas (o los de sus seres
queridos) son demasiado difíciles para resolverlos solo. Usted puede ayudarse,
ayudar a su familia, y a sus amigos, reconociendo cuándo debe pedir ayuda
profesional. Algunas señas de advertencia incluyen:
-Ansiedad indebidamente prolongada. Esta es una ansiedad desproporcionada a alguna razón o
causa identificable. Por supuesto, todas las personas experimentan problemas
que las dejan tensas y ansiosas. Pero una continua y profunda ansiedad (un
estado de continua tensión y miedo que se une a una causa tras otra)es señal de que ya se necesita ayuda. Una ansiedad
sostenida no solamente causa angustia mental sino que puede conducir a
problemas físicos.
Depresión prolongada o severa. La depresión afecta severamente el pensamiento, los
sentimientos y el comportamiento. Los sentimientos de insuficiencia,
incapacidad, desesperanza, pesimismo indebido, y pérdida de confianza en sí
mismo, son síntomas de depresión. Los cambios en el comportamiento normal son
una señal importante de que se está perdiendo control sobre la depresión y de
que se debe conseguir ayuda.
Los
individuos con depresión, frecuentemente se alejan de amigos con quienes
normalmente se sienten contentos, de sus seres queridos, y de su ocupación y
aficiones acostumbradas. Cambian sus hábitos de alimentación y de sueño.
Algunas personas sufren pérdida de apetito e insomnio; otros se consuelan con
comer y dormir de más. Otros síntomas de depresión incluyen poca energía,
fatiga crónica, disminución de efectividad en los estudios, en el trabajo, o en
la casa, así como pérdida de interés sexual. Los individuos con depresión son
los más propensos a pensar en el suicidio como una solución, aunque también en
otros desarreglos mentales y emocionales pueden considerar suicidarse. Durante
los períodos de crisis, estas personas deben estar acompañadas, y evitar la
soledad.
Cambios abruptos en estado de ánimo y comportamiento. Estos cambios no incluyen los pasos que
deliberadamente tome una persona para mejorarse a sí misma. Más bien se
refieren a cambios en el estado de ánimo y en el comportamiento que reflejan
serios cambios en los hábitos normales de un individuo o de su manera de
pensar. Por ejemplo, el hombre o la mujer que repentinamente comienza a jugarse
fuertes sumas de dinero puede estar experimentando
problemas emocionales. Cambios frecuentes o regulares de altas a bajas, ya sean
graduales o abruptos, también pueden estar señalando un desorden anímico.
Síntomas físicos causados por tensión. Algunos males corporales y quejas pueden no tener una
causa física (dolor de cabeza diario, jaqueca causada por tensión, náusea,
dolores, mareos, trastornos intestinales, problemas en la piel, bajada de las
defensas y propensión a padecer infecciones y otras quejas). Estos síntomas,
incluyendo el dolor, son muy reales. Pero únicamente un médico puede determinar
si la causa es angustia en lugar de un mal funcionamiento físico. Como las
pruebas médicas pueden revelar una causa orgánica, cualquier malestar físico
debe discutirse con un médico.
Si
cualquiera de las señas de advertencia ya mencionadas es grave o persistente,
puede ser que se necesite ayuda profesional. Frecuentemente los síntomas pueden
aliviarse si se puede identificar la verdadera causa del problema.
Enfermedades Mentales
Trastornos
esquizofrénicos. Este tipo
de enfermedad mental tan compleja y extremadamente enigmática es
particularmente incapacitante, y frecuentemente
interfiere con la habilidad de trabajar, de relacionarse con otras personas y
de atenderse a uno mismo.
Generalmente
los síntomas de esquizofrenia se detectan durante el final de la adolescencia o
al principio de la madurez, pero pueden comenzar más tarde en la vida. Los
síntomas son muchos y variados, y no todos son experimentados por las personas
con la enfermedad. Los síntomas pueden incluir delirios (creencias falsas, en
ocasiones de naturaleza paranoica, que hacen sentir al individuo que se le
persigue o que está en peligro), alucinaciones (escuchando voces que no
existen), forma de hablar desconectada o incoherente, alejamiento del mundo
exterior, y actividad psicomotora anormal (mecerse, caminar de un lado a otro
de la habitación, o permanecer inmóvil).
Veinticinco
por ciento de las personas que experimentan un episodio de esquizofrenia se
recuperarán totalmente; sin embargo, la esquizofrenia es una enfermedad crónica
para casi todas las personas. Veinticinco por ciento nunca recuperarán su
habilidad de funcionar y 50 por ciento experimentarán incapacidad intermitente
y enfermedad por el resto de su vida.
Con
objeto de obtener el tratamiento más adecuado, es esencial obtener un
diagnóstico preciso de un médico calificado, ya que otras condiciones psicóticas (las inducidas por drogas tales como LSD o PCP,
manía, depresión, o trastornos cerebrales orgánicos) pueden imitar los síntomas
de la esquizofrenia.
Trastornos
del humor. La
depresión, la manía o un trastorno bipolar que se caracteriza por ciclos de
depresión y de manía, se conocen como trastornos
del humor.
Durante el ciclo depresivo cambian la manera de pensar, sentir y comportarse, de
las personas. A diferencia de una "baja" normal en el humor que todos
experimentamos en un momento u otro, la depresión grave se prolonga y se hace
más pronunciada de lo que justifican los eventos de la vida diaria. Interfiere
con la habilidad de pensar, de concentrarse y de disfrutar los placeres
normales de la vida. Las personas con depresión se sienten desesperanzadas e
inútiles, insisten en pensar en la muerte y en morir, y pueden presentar
conducta suicida. Algunas personas experimentan episodios depresivos, principios
de síntomas que pueden ser severos e incapacitantes.
Otras, pueden continuar funcionando, pero se sienten deprimidas y sin ánimos
todo el tiempo; esta condición se llama distimia.
Los
episodios maniacos, en cambio, se
caracterizan por expresiones de júbilo, hiperactividad, irritabilidad, menos
necesidad de dormir, exagerada auto-estima, conversación en voz muy alta, y
comportamientos impulsivos. Al igual que
alguien que sufre esquizofrenia, una persona con manía puede experimentar
ilusiones y alucinaciones.
Los individuos que sufren trastorno bipolar, también conocido como enfermedad maniaco-depresiva, fluctúan entre episodios de excitación y manía, y de depresión profunda. Los síntomas pueden ser graves e incapacitantes, o relativamente ligeros, una condición también conocida como ciclotimia.